Camino Real Español Intercontinental
 
Tramos
  • El Camino Real de Panamá
  • Camino Real de Tierra Adentro
  • Ruta Colonial y de los Volcanes
  • Camino de los Españoles (Caracas - La Guaira)
Presentación

Tipo de ruta: Ruta multinacional
 

Países: España, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela,China, Filipinas, Indonesia, Taiwan, Japon, Micronesia, Sri Lanka, India, Papua-Nueva Guinea, Tonga, Niue, Vuanatu, Islas Salomon, Palau,Nauru, Kiribati,  Tuvalu, Australia.

 

 

El proyecto de estudio y promoción del itinerario cultural "El Camino Real e Intercontinental" propuesto por el Comité Español de ICOMOS para su aprobación por el Comité Científico Internacional de Itinerarios Culturales responde a la dimensión tanto geográfica como cultural e histórica de esta ruta, que supera la noción de corredor histórico.

Bajo los auspicios del Comité Internacional de Itinerarios Culturales (CIIC) de ICOMOS, se ha trazado un plan conjunto con el Comité Español para estudiar y poner de manifiesto su valor y significado universal, así como para potenciar el desarrollo sostenible de las áreas que atraviesa. Este plan se propone identificar la situación de los diversos tramos, inventariar los vestigios materiales más importantes de su recorrido, y diseñar las bases para la viabilidad de una estrategia que encare su revalorización y rehabilitación integral desde un punto de vista global, contando para ello con la colaboración de los Comités Nacionales de ICOMOS de España y de los países latinoamericanos.

El denominado "Camino Real e Intercontinental" condensa todo el entramado geográfico que unió a tres continentes durante toda la Edad Moderna. Europa, América y parte del sudeste asiático permanecieron estrechamente unidos configurando una rígida estructura que enlazaba puertos y ciudades, pueblos y nudos de comunicación con el propósito de garantizar la estabilidad del modelo económico del monopolio mercantil desarrollado por la Monarquía Española, para servir de base al objetivo del Imperio.

Esta idea del Imperio colonial reproducía en un escenario completamente nuevo otras experiencias históricas de la Humanidad en períodos precedentes, tomando como referente el Imperio Romano con una misión renovada que se leía entonces en clave profética. El mito cultural del Descubrimiento, coincidente con la etapa histórica de las exploraciones geográficas expresivas de la ciencia del momento, permitía a la Monarquía española ejercer su dominio sobre estas inmensas extensiones geográficas bajo el supuesto de una acción sobrenatural que habría puesto en sus manos la alta misión de la evangelización del orbe.

El proyecto de estudio y promoción del Camino Real e Intercontinental, se presenta con el propósito de definir la dimensión y significado de dicho trazado como espina vertebral de las comunicaciones intercontinentales españolas, tanto desde el punto de vista de la consideración de las culturas prehispánicas, de la obra colonizadora, como del sistema político-administrativo, comercial-defensivo y sobre todo cultural.

El "Camino Real" alude en realidad al sistema comercial desarrollado en España para su ámbito colonial basado en la explotación de los recursos a partir de la idea de un monopolio de productos y de su intercambio a lo largo de la extensa red geográfica del Imperio. Por la misma ruta en la que se regulaba el tránsito de las mercancías y productos se produjeron los flujos de intercambio humanos, culturales y religiosos que dieron lugar al concepto de "Nuevo Mundo". Esta entidad cultural se compone de un complejo entramado de intercambios que se inició con la confrontación, el duro proceso de toma de territorios, la aportación americana a la historia de los derechos humanos encarnada en el debate sobre los derechos de los pueblos aborígenes, y la posterior sistematización del sistema colonial del Imperio español asentado sólidamente en la estructura del "Camino Real e Intercontinental".

Su verdadera dimensión geográfica viene expresada en su radio de alcance que afecta a tres continentes, diversos archipiélagos, tres océanos, varios mares interiores, rutas fluviales, lacustres, caminos históricos, sendas y veredas con sus respectivos tramos y escalas reuniendo 27 países.

 

El "Camino Real e Intercontinental".

El Camino Real responde a la estructuración en dos ejes o itinerarios en los que se definió la ruta obligada de tránsito entre la Península, Canarias, América y Filipinas por una parte (eje Este - Oeste) y su sentido inverso en el tornaviaje, y entre el Caribe, América del Norte y América del Sur, por otra (eje Norte - Sur) y su sentido inverso correspondiente. Un circuito de ida y vuelta racionalmente diseñado, estableció de modo normativo la dinámica de las comunicaciones, el tráfico terrestre y marítimo, los poblamientos más importantes y el entramado de ciudades, puertos y fortificaciones.

 

Ejes fundamentales del itinerario: El "Camino Real e Intercontinental" configura una imagen general en forma de cruz con un eje horizontal marítimo y un eje vertical terrestre.

 

El Camino real marítimo intercontinental:

 

Un eje marítimo en dirección este-oeste y retorno oeste-este que incluye el Océano Atlántico, el Caribe, el Océano Pacífico y llega hasta el Océano Indico. Enlazaba Sevilla y Sanlúcar de Barrameda, Canarias, con Santo Domingo. Tres destinos como fin de trayecto se repartían desde esta escala: Veracruz-México, Callao-Lima y Manila. En el tornaviaje eran puntos destacados La Habana y las Islas Azores, así como San Francisco y el Cabo de San Blas en la costa de California. Se añadía también un eje exclusivo de retorno desde Buenos Aires.

 

Englobaba tres grandes rutas marítimas organizadas en el sistema de flotas con periodicidad anual:

 

La Flota de Nueva España denominada "Carrera de Indias" (1526–1564-1821): que partía en abril y más tarde se hizo permanente su salida en junio-julio. Enlazaba Sevilla y el Virreinato de Nueva España (México) en el puerto de Veracruz con escala previa en Canarias, Dominica y Santo Domingo, donde se repartían las embarcaciones de las distintas flotas. El tornaviaje partía de nuevo de Veracruz con destino a Sevilla con escalas en La Habana y Azores. La escala de La Habana era la más importante ya que allí se concentraban las tres flotas para el regreso custodiadas por la Armada de la Guardia de la Carrera de las Indias en aguas europeas en el circuito Península-Canarias-Azores. En el Caribe actuaba la Armada de Barlovento para defender a las flotas de los piratas.

 

La Flota de la Mar del Sur denominada "Naos de Tierra Firme" (1533-1550-1821): Partía en agosto, y más tarde en octubre-marzo-abril. Separada de la flota general en Santo Domingo, continuaba hasta Cartagena de Indias, Portobelo, Panamá y El Callao, puerto del virreinato del Perú hasta su capital Lima. En fechas avanzadas alcanzaba Valparaíso donde era protegida por la Armada de la Mar del Sur. El tornaviaje partía del puerto del Callao entre marzo y junio, tocando en Trujillo y Paita para incorporar el Navío de Oro (Quito) y alcanzaba el estrecho para coincidir en La Habana con el regreso de la Flota.

 

La Nao de la China denominada "Galeón de Manila" (1576-1821): Partía del puerto de Acapulco con destino a Islas Marianas y Manila entre los meses de febrero y abril con un cargamento de vino, aceite, trigo, papel, plata, dinero y libros. La travesía discurría entre los paralelos 10º y 11º y duraba en torno a 2 meses, llegando a su destino entre los meses de mayo y julio. El tornaviaje se iniciaba en julio-agosto con un cargamento de seda, oro, perlas, rubíes, porcelana, cerámica, marfiles, lacas, canela, pimienta, te. Ascendía hasta 30º norte, y alcanzaba el puerto de San Francisco descendiendo por las Californicas hasta llegar de nuevo a Acapulco entre 3 y 6 meses después, en torno a diciembre-enero. Continuaba en México hasta Veracruz donde enlazaba con el regreso de la Flota.

 

Camino Real: eje terrestre en dirección norte-sur y sur-norte.

 

Tanto en la amplia región norte que tenía a México por centro como en Mesoamérica y en la amplia ruta Incaica, la mayoría de las comunicaciones terrestres aprovecharon antiguas rutas y caminos ya existentes. Esta red de comunicaciones unía a los principales centros políticos, a los puertos y a los núcleos de mayor actividad económica (reales de minas y ferias), centros administrativos y jurisdiccionales (sedes de virreinatos, audiencias, ...) y devocionales (santuarios). El camino contó con numerosas y notables ferias que pusieron en contacto a productores, mercaderes y consumidores. Las ferias hicieron converger corrientes comerciales internacionales situando a sus principales sedes dentro del círculo mundial del comercio.

 

Varios fueron sus tramos principales y sus centros: México, su región y sus fronteras: El Virreinato de Nueva España. Su frontera norte, con dos derivaciones: El "Camino Real de Tierra Adentro" recorrido por Reales de Minas hasta Santa Fe (Estados Unidos), El "Camino Real de Los Texas" que alcanzaba las tierras altas de Los Adaes (Estados Unidos), y el "Camino Real" del Pacífico en la costa de California (Estados Unidos). Una ruta central en dirección sur: Oaxaca-Portobelo, relacionada con las ferias. El Camino del Istmo, que incluia el tramo terrestre entre Cruces y Nombre de Dios y la Ruta fluvial del Río Chagres. Y el emblemático tramo del Camino incaico o Capaq Ñan, con sus dos vías en el sentido de los Andes: El Camino Real o de la Sierra (interior) Bogotá-La Paz y el Camino de la costa o del Llano. La Canoa (Ecuador)-La Serena (Chile). Entre las etapas había ejes o "costillas izquierdas" que unían el camino de la sierra y el de la costa.

 

Trayectos fluviales y lacustres:

 

Completaban trayectos imposibles e inseguros por tierra. Permitían salvar fronteras y accidentes naturales.

 

En España el inicio del Camino se hacía a través del Río Guadalquivir hasta su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda. En la frontera norte de México, destacaba el Río Grande. En el Istmo, la historia del Río Chagres y su navegación se remonta a los primeros proyectos de construcción de un canal para comunicar ambos océanos. El Lago Nicaragua y el Río San Juan permitían alcanzar Cartagena de Indias esquivando el mar. Una antigua conexión fluvial entre Santa Fe de Bogotá y Cartagena de Indias en el río Magdalena alcanzaba el Canal del dique. En Ecuador los ríos Guayas y Naranjal completaban la ruta terrestre Guayaquil-Cuenca.

 

Metodología

 

Los itinerarios culturales incluyen aspectos concernientes a diversos ejes transversales, unos desde el punto de vista de las relaciones entre diversos ámbitos geográficos, pueblos, culturas y países. También deben ser interpretados mediante ejes transversales multidisciplinares que combinan la arqueología, los paisajes culturales, las ciudades históricas, ingeniería civil, patrimonio industrial, arquitectura vernácula, materiales, turismo cultural e instrumentos legales para su conservación, entre otros. Solamente el conocimiento físico y patrimonial del itinerario cultural entraña un procedimiento de estudio multidisciplinar e internacional. Las rutas culturales son al tiempo interculturales e interdisciplinares, y requieren profundizar en un método de estudio objetivo y multidisciplinar de sus aspectos positivos. Su valoración se incrementará en la medida que el conocimiento de la globalidad de sus elementos permita considerar otros factores aparte del interés material de sus elementos para interpretarlos en su aspecto global e interrelacionado bajo su significado común, que es el que le proporciona una verdadera trascendencia.

 

En el caso del Itinerario del "Camino Real e Intercontinental" su dimensión cultural y patrimonial se pone de manifiesto, aún antes de su clasificación como una nueva Ruta Cultural que añadir a las existentes, si tomamos en consideración solamente el hecho de que en la Lista del Patrimonio Mundial se encuentran inscritos hasta la fecha 71 bienes de 21 países, en el concepto de bien cultural, entre los cuales se figuran 29 ciudades correspondientes a 15 países, todos ellos relacionados con el concepto de esta ruta cultural.

 

Desde el punto de vista de su extensión, engloba el Sur de la Península Ibérica, especialmente la cuenca del Guadalquivir, y finalmente Cádiz, el Archipiélago Canario, América (Norteamérica, Mesoamérica, América del Sur) y Filipinas. Su autenticidad viene garantizada por un abundante repertorio de normativas, instrucciones y documentos en los que se reglamenta el itinerario completo, sus escalas, periodicidad, fechas, mercancías, etc.

 

En el caso del Camino Real, gran parte de su itinerario se puede identificar a través de múltiples evidencias. En algunos tramos a través de marcas en el territorio. Solamente determinados trayectos se han perdido. El itinerario naval a través de sus puertos, baluartes y ciudades-puerto, ciudades portuarias abaluartadas en la mayoría de los casos, ciudades jurisdiccionales, ferias, reales de minas, presidios, misiones, haciendas, asentamientos político administrativos, produjeron una cultura material dotada al tiempo de unidad y diversidad.

 

Tales unidades de desarrollo de la cultura material e intangible encontraron originalidad y articulación dinámica en la sociedad resultante del proceso de confrontación y aculturación recíproca que tomó cuerpo a través de este vehículo de intercambio. El "Camino Real" se constituyó desde el origen de todos los procesos anteriores en el eje por el cual fluirían múltiples intercambios antropológicos y culturales que vertebraron la estructura social de un nuevo mundo. Concebido como eje articulador de procesos histórico culturales durante toda la época colonial y buena parte de la historia reciente, legado cultural tangible, requiere una reconstrucción de los elementos que lo integran.

 

En una primera fase, se trata de diseñar las bases para un programa dedicado al estudio, promoción y desarrollo integral del Camino Real en toda su vasta extensión intercontinental. Para ello, durante el presente año, ICOMOS España se propone investigar el estado de la cuestión partiendo de una recopilación de las fuentes bibliográficas y fondos documentales existentes, concretar contactos institucionales y académicos útiles en diversos países, localización y selección de núcleos que puedan ofrecer iniciativas ya emprendidas de interés, así como de investigaciones en curso, diseño y coordinación de los correspondientes equipos de investigación, establecimiento e impulso de la metodología del trabajo necesario para llevar a cabo este proyecto en sucesivas fases sistemáticas.

 

Para emprender los trabajos correspondientes a la primera fase, dentro del año 2001, se cuenta con un equipo formado por investigadores de las Universidades de La Laguna, Sevilla, Autónoma y Politécnica de Madrid y Burgos, así como con otros especialistas de México, Nuevo México y Arizona, a los que podrían incorporarse otros de América y España. Todo ello, en colaboración con el Vicepresidentede ICOMOS para América y bajo la coordinación de ICOMOS España y los auspicios del CIIC.

 

Contenidos y etapas cronológicas de la ruta.

 

La fecha de 1492, que se admite como tránsito entre dos grandes etapas de la historia de la Humanidad, las Edades Medieval y Moderna, aparece asociada al concepto histórico del Descubrimiento como parte del apasionante episodio del conocimiento geográfico del mundo impulsado por el desarrollo de la navegación (ss. XIII-XVI) en el Mediterráneo y en la Península Ibérica. Los puntos geográficos en los que se desarrolla este episodio marcan el concepto inicial del camino, y se mantienen como referencias estables a lo largo de su desarrollo histórico.

 

La cronología comprende:

 

Antes de 1492: Conocimiento del territorio y sus culturas: Unidad natural y diversidad humana.

 

Elementos patrimoniales: Culturas aborígenes y su distribución geográfica. Identificación de los restos originales de las culturas aborígenes: Asentamientos, caminería, complejos religiosos.

 

Patrimonio intangible: Lenguas, expresiones religiosas, conocimiento científico, instituciones, fiestas, gastronomía, descripciones literarias.

 

Siglo XVI-XVII: La primera concepción del camino real como una estructura mixta marítima, fluvial, lacustre y terrestre. Puertos y baluartes costeros. Las flotas: Ciencia náutica e infraestructura naviera. Rutas de penetración, conocimiento geográfico y evangelización. Primeros asentamientos jurisdiccionales. Fundaciones urbanas, presidios y primeros conventos. Primeras etapas de la comunicación terrestre. La confrontación cultural. Las Instituciones. Modelos de colonización: El sistema económico del monopolio estatal, o "Carrera de Indias" y su derivación en Filipinas. Conceptos de evangelización. Primeras estructuras docentes. La aportación histórica del proceso novohispano en el debate sobre los derechos humanos de las poblaciones aborígenes.

 

Elementos patrimoniales: Enclaves fundacionales. Puertos, ciudades portuarias y baluartes. Arquitectura civil y religiosa. Culturas aborígenes y su distribución geográfica. Restos originales de las culturas aborígenes: Asentamientos, caminería, complejos religiosos.

 

Patrimonio intangible: Lenguas, expresiones religiosas, conocimiento científico, instituciones, fiestas, gastronomía, descripciones literarias.

 

Siglo XVIII: El concepto histórico del camino real intercontinental se transforma aspirando a reconvertirse en un modelo económico liberal de intercambios. Se completa mediante mejoras técnicas y objetivos múltiples. Etapa de mayor intercambio cultural.

 

Hasta 1821: Disolución y procesos de independencia.

 

Objetivos generales

 

1. Conservar el patrimonio cultural del corredor histórico: "Camino Real e Intercontinental".

2. Fomentar el estudio del periodo prehistórico y colonial, así como documentar su efecto en los recursos naturales y culturales de la época, y promover la preservación de los recursos naturales e históricos que subsisten.

3. Favorecer el intercambio de información cultural, científica y técnica entre los países integrados en la ruta cultural.

4. Buscar una mejor comprensión sobre las sociedades autóctonas que habitan en su recorrido, tanto aquéllas que sufrieron los cambios de la cultura euroamericana, así como las comunidades supervivientes, buscando tambien estimular el trabajo y el bienestar de las sociedades indígenas existentes en la actualidad.

5. Promover el crecimiento económico a nivel local, así como estimular el desarrollo comunitario, y al mismo tiempo promover un turismo cultural nacional e interacional sensible a la conservación.

6. Impulsar programas de inversión en el corredor histórico.

7. Fomentar y fortalecer los lazos formales entre todos los países representados en el Itinerario en lo que concierne a la presentación de recursos culturales y naturales compartidos.

 

Objetivos específicos.

 

Una de las metas del concepto del corredor histórico es la conservación de los recursos históricos, naturales y culturales que existen en todo su recorrido; aspectos que le dan un carácter especial, de ahí que requieran un tratamiento globalizador reconociendo su entidad unitaria y al tiempo compuesta por muchas partes aisladas, como los ámbitos misionales, minas, ranchos, pueblos, arquitectura vernácula, sitios arqueológicos, y un sin fin de importantes zonas ecológicas Es decir, que un corredor histórico incluye una suma de componentes individuales que lo enriquecen profundamente.

 

El objetivo principal del proyecto es reconstruir científicamente el itinerario completo de la ruta. El punto de partida es la definición del concepto de Itinerario Cultural del "Camino Real e Intercontinental". Por ello, se requiere la elaboración del documento previo de trabajo y de las sucesivas etapas de ejecución del proyecto.

 

El punto de partida se propone la recopilación bibliográfica y documental referida al Itinerario del "Camino". Asociado a este objetivo hay que mencionar el proceso de identificación e investigación de sus elementos integrantes.

 

En un plazo posterior la propuesta de conservación de sitios, patrimonio cultural y natural y paralelamente la elaboración de un proyecto bajo el lema "Educación para la conservación". Las garantías que proporciona la noción de ruta cultural para introducir condiciones de sostenibilidad a las áreas integradas en los grandes itinerarios de turismo cultural requieren la introducción de objetivos de promoción, planificación y protección jurídica.

 

Conservación: Su conservación actual es irregular. Algunos tramos han sido estudiados sistemáticamente, reconstruidos y recuperados a partir de programas patrimoniales derivados de propuestas legales de declaración y protección institucional, contando además con sedes museológicas. Otros son conocidos científicamente y presentan una conservación material irregular no sujeta a ningún tipo de protección jurídica. Algunos itinerarios son conocidos por referencias pero se han perdido sus huellas.

 

Tipo de utilización (función) del mismo

  • Uso principal: Estructura de Imperio Colonial de Edad Moderna. Gestión política-administrativa y comercial. Ruta de evangelización.

  • Usos secundarios, en su caso: Intercambio cultural. Trasvase poblacional. Rutas del tráfico de esclavos. Intercambio de productos.

  • Otros usos inducidos, en su caso

  • Utilización anterior y actual, en sus respectivos casos

 

Medios de transporte y formas de locomoción utilizados para los desplazamientos: (marcha a pie, caballerías, camellos, carros, naves, etc; viajes individuales, en grupo; privados, organizados por Estados o entidades comerciales, religiosas, etc.

- Históricos (especificar):

Terrestres: A pie. Los indios cargueros (tamemes).

A lomos: Recuas de mulas y llamas (arriería). Cada arriero cobraba de 6 a 15 pesos por quintal de 46 kilos. Cada arriero conducía 30 ó 300 quintales.

Carros.

Diligencias.

Marítimos: Galeones y naos.

Fluviales y lacustres: Barcazas, barcas, balsas y canoas.

- Actuales, en su caso

Periodicidad en su utilización, ritmo y duración de los desplazamientos históricos y actuales (indicar meses, semanas, días, épocas del año, etapas, etc. En algún caso, como el de ciertas caravanas africanas, incluir mención a la duración de su recorrido en etapas de viaje calculadas en días)

Desde mediados del s.XVI el sistema apenas cambió, se realizaban anualmente dos viajes:

Terminadas las últimas inspecciones en Sanlúcar de Barrameda, las naves arrumbaban hacia Canarias, en donde se hace aguada, la mayor parte de las veces en La Gomera; se aprovechaba la estancia para otras necesidades logísticas. A partir de allí, 2.700 millas hasta llegar hasta las Pequeñas Antillas de barlovento,

1. Desde Sevilla o Cádiz, a principios de la primavera, salía la flota con dirección a Veracruz (Nueva España, México); y en verano partían los "galeones" camino de Portobelo (Istmo de Panamá). Los convoyes estaban compuestos por más de treinta mercantes, cuyo paso abría la nave "capitana" y lo cerraban unos cuantos buques de escolta; la "almiranta" servía de broche. Desde el Istmo de Panamá, por la costa sur parte de las mercancías eran trasladadas a El Callao (Perú).

2. En febrero, la "flota" y los "galeones" iban a reunirse en La Habana, desde donde regresaban juntos a España cargados con la plata, los tintes, plantas medicinales, azúcar, cueros, etc. Otro trayecto importante era el realizado por el galeón que cada año surcaba las aguas del Pacífico transportando, primero, plata hasta Manila (Filipinas) y regresando luego a Acapulco (México) con especias y seda.

En su viaje de ida las flotas recalaban en la isla Dominica o la Martinica -unas 2.160 millas desde Canarias y unos 20 ó 30 días de navegación-. Se hace aguada y víveres y al partir de allí se producía la separación de los buques. La flota de Tierra Firme, se dirige a Cartagena, Nombre de Dios y Portobelo. La flota de Nueva España, marcha hacia Veracruz. Los buques que se dirigen a las Grandes Antillas, Honduras y Yucatán, etc., toman su ruta en el momento oportuno.

El regreso de la flota a la Península: Después de ferias, se iniciaba el regreso. La flota de Nueva España partía hacia principios de marzo. Esta flota servía de enlace con la que, entre mediados del siglo XVI y principios de siglo XIX, hacía la ruta del Pacífico, entre Manila y Acapulco, en la costa occidental de México. A este litoral llegaban cada año infinidad de riquezas del lejano Oriente: seda y porcelana de China, marfil de Camboya, algodón de la India, alcanfor de Borneo, piedras preciosas de Birmania y Ceilán y especias como canela, pimienta y clavo. Desde Acapulco estos productos eran transportados por tierra hasta Veracruz.

La flota de Tierra Firme partía a mediados de marzo, con objeto de reunirse todas las naves en La Habana en el mes de abril. Desde La Habana se navegaba hacia el noroeste para atravesar el canal de las Bahamas, uno de los pasos más peligrosos. El viaje proseguía cerca de las Bermudas y luego se arrumbaba hacia el paralelo 38 en busca de los vientos de poniente, para llegar a las Azores en donde se hacía escala. En las Azores solía obtenerse información sobre la presencia de corsarios en la zona. Para prevenir riesgos se preparaba la artillería y los barcos navegaban listos para el combate, arrumbando hacia la costa del Algarve y el cabo de San Vicente, y de allí se ponía proa a la desembocadura del Guadalquivir.

Naturaleza física del itinerario: Ruta Mixta

Ruta terrestre:

Incluye caminería empedrada, caminos de herradura, caminos de tierra, sendas, rutas a través de la costa, de territorios interiores, desiertos, puertos de montaña. Las escalas principales del camino que establecen las encrucijadas más importantes vienen definidas por ciudades de fundación. Algunas rutas se superponen a antiguos caminos prehispánicos, obras civiles destacadas. Otras se establecen a lo largo de las progresivas fundaciones de reales de minas y sus infraestructuras anejas. También se incluyen algunas relacionadas con el conocimiento geográfico y con la evangelización en zonas fronterizas.

Ruta marítima

A través del océano Atlántico, del mar del Caribe y del Océano Pacífico hasta Filipinas. Incluye una red portuaria con sus complementarios bastiones a infraestructura defensiva y comercial, así como la ciudad portuaria correspondiente.

Rutas fluviales y lacustres:

Incluye algunos tramos en diversos países: Estados Unidos, México, Nicaragua, Panamá, Venezuela, Colombia, Perú y Argentina.

 


 
Promotores

CIIC COMITÉ INTERNACIONAL DE ITINERARIOS CULTURALES

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