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Cultura digital
  •   APUNTES    
  • Software libre (María Pérez)

    Aunque, en rigor, el tema de las patentes de programas a las que se refiere el software libre pertenece a la propiedad industrial y no intelectual, las reflexiones y líneas de acción desarrolladas desde el copyleft son herederas directas de la filosofía de este movimiento, históricamente anterior y responsable, en gran medida, del cuestionamiento actual respecto al libre acceso al conocimiento.

    Existen multitud de opiniones al respecto, pero desde la Free Software Foundation[1], fundada en 1984 por Richard M. Stallman[2], se define el software libre como aquél que permite a los usuarios ejecutar, copiar, redistribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software en cuestión. El ulterior desarrollo de este marco de libertades y la necesidad de dotarlas de protección legal es lo que promovió la elaboración del sistema de licencias GPL (General Public License)[3] que posteriormente ha inspirado las licencias Creative Commons[4] aplicadas al ámbito artístico e intelectual.

    Lo más relevante de este movimiento es el modelo " auto-organizativo " de la comunidad que lo integra, en la que cada usuario tiene el mismo peso e importancia que el autor original del programa, que se modifica y mejora constantemente gracias a las aportaciones de sus miembros. La iniciativa de software libre más conocida es el programa Linux[5], creado en 1991 e instalado ya en unos dieciocho millones de ordenadores.

    [1] www.fsf.org
    [2] www.stallman.org
    [3] www.gnu.org
    [4] http://creativecommons.org
    [5] www.gnu.org

  • Doctrina del Uso Justo en Internet: Excepciones al uso no autorizado de material protegido
    (Melba G. Claudio-González)


    Trasfondo

    Las discusiones en torno a la doctrina del uso justo nacen de las interpretaciones de las cláusulas constitucionales que dan pie a que se tengan en cuenta determinadas excepciones a los derechos exclusivos de reproducción. Esto es, únicamente, en el contexto del territorio de los Estados Unidos ya que en su constitución (Artículo 1, § 8, cláusula 8) el congreso expresa claramente que el objetivo de dichos derechos está dirigido a...
    "... to promote the progress of science and useful arts, by securing for limited times to authors and inventors the exclusive right to their respective writings and discoveries".

    De ahí que el uso justo sea tratado esencialmente como un principio que establece ciertas limitaciones a las leyes de reproducción con el objetivo de ayudar a mantener el balance entre los derechos protegidos y el desarrollo de la creatividad. El objetivo primario de los derechos de autor no deberá ser recompensar el trabajo de éstos, sino, promover el progreso de las ciencias y las artes tal como lo declara la constitución.

    Obteniendo el derecho de reproducción, se adquiere protección automática sobre la obra en cuanto a determinados derechos exclusivos durante la vida del propietario de los derechos y 70 años adicionales. Éstos derechos están recogidos en la § 106 y son los siguientes:

    - Reproducir- reproduction
    - Distribuir- distribution
    - Adaptar la obra- derivative work
    - Ejecutar públicamente- performance
    - Mostrar públicamente- public display
    - Derecho moral (artes visuales)- for visual arts

    La adquisición de estos derechos, a través del registro del material creado, no requiere de ningún esfuerzo y aplica a cualquier tipo de soporte físico (vídeo, audio, texto, etc.) Sin embargo, en el caso de los sitios web, este procedimiento no está definido ya que no existe un depósito para los mismos ni tampoco requieren ser registrados en la oficina de registro de los EEUU.

    Aunque el concepto no fue mencionado en la ley original de derechos de autor, la doctrina del uso justo se fue desarrollando como resultado de las decisiones que los tribunales han tomado durante los últimos años. Finalmente, la doctrina fue codificada en la sección 107 de La Ley del Derecho de Autor y en ella se detalla una lista de varios propósitos bajo los cuales la reproducción de una obra en particular puede ser considerada "justa". Estas son: la crítica, los comentarios, el reportaje de noticias, la enseñanza y la erudición e investigación.

    Definición de la doctrina del uso justo

    ¿Qué es entonces el uso justo? Se trata de una doctrina legal que permite hacer uso limitado de obras registradas "sin permiso". Esto es posible porque las leyes dotan al dueño de derechos exclusivos pero no totales. Es decir... la ley establece excepciones a los derechos exclusivos y una de éstas es el privilegio del uso justo. Para ello, en la sección 107 se establecen cuatro factores reglamentarios que han de ser considerados para determinar si un uso en particular es justo. Estos factores son utilizados por las cortes para analizar el uso del material registrado y determinar si ha sido o no justo. Estos son:

    - el propósito y el carácter del uso,
    - la naturaleza de la obra registrada,
    - la cantidad utilizada con relación al total de la obra (o si es sustancial).
    - el efecto del uso sobre el mercado de la obra registrada.

    Hasta el momento, se ha observado que casi por regla general las decisiones judiciales han inclinado la aplicación de la doctrina de la siguiente manera:

    - Si se cumplen los 4: se trata de un uso justo.
    - Si se cumplen 3 de 4: el uso justo es más que probable.
    - Si se cumplen 2 de 4: podrá discutirse en corte.
    - Si se cumple 1 de 4: nada que negociar.

    La observación de este comportamiento "generalizado" no significa en lo absoluto que exista una guía a seguir para planificar cómo incurrir en una potencial violación al derecho de reproducción que eventualmente pudiera considerarse uso justo. Más bien, por el contrario, los expertos insisten en que la manera más segura de no incurrir en violaciones a los derechos exclusivos de reproducción será siempre obtener la autorización explícita del dueño del derecho antes de usar una obra.

    Por su parte, la Oficina del Derecho de Autor de los Estados Unidos (U.S. Copyright Office) no puede otorgar autorización de uso. No existe tal práctica. Es decir, obtener permiso de uso, al margen de los dueños de los derechos, es una práctica totalmente inexistente. Por ello, el uso de una obra debe ser evitado a menos que la doctrina de uso justo se aplique claramente a determinada situación. Además, la Oficina del Derecho de Autor, no solo no puede determinar si un cierto uso puede ser considerado justo, si no que ni siquiera puede asesorar sobre posibles violaciones. Dichas determinaciones son de ingerencia exclusiva de los tribunales. En última instancia, la manera más segura será siempre obtener la autorización del dueño del derecho de autor antes de usar una obra.

    Análisis del uso justo según los factores reglamentarios

    Como se ha mencionado anteriormente, la doctrina del uso justo reconoce que los derechos exclusivos inherentes en el copyright no son absolutos. Es por ello que ha de recurrir, caso a caso, al análisis de cada uno de los factores reglamentarios con tal de determinar la aplicabilidad de la doctrina.

    Por un lado, se analiza el propósito o carácter del uso. Aunque la doctrina del uso justo es aplicable a otras áreas, los tribunales se ven más inclinados a aceptar una afirmación del uso justo cuando es para uso educativo no lucrativo. Es decir, el uso no implicaría una infracción si recae en una de las siguientes categorías:

    - crítica o comentario
    - informes noticiarios
    - enseñanza
    - investigación

    Otros ejemplos son:

    - La cita de extractos en una revisión o la crítica para propósitos de la ilustración o el comentario.
    - La cita de pasajes cortos en un trabajo erudito o técnico para la ilustración o la clarificación de las observaciones de autor.
    - Utilización en una parodia de parte del contenido del trabajo parodiado.
    - El resumen de una dirección o el artículo con citas breves, en un informe de noticias.
    - La reproducción por una biblioteca de una porción de un trabajo para reemplazar la parte de una copia dañada.
    - La reproducción por un maestro o el estudiante de una parte pequeña de un trabajo para ilustrar una lección.
    - La reproducción de un trabajo en actas o informes legislativos o judiciales.
    - La reproducción casual y fortuita en un noticiario o transmisión de un trabajo localizado en la escena de un acontecimiento para ser informado.

    También dentro del análisis del propósito del uso se analiza el nivel de transformación que resulta del nuevo uso. Es decir, si como resultado del uso surge una nueva creación que aporta cambios sustanciales al original (estética, enfoque, comprensión, propósito, carácter...) En otras palabras: ¿Se ha creado algo nuevo que beneficia la sociedad? Es en el factor "transformación" donde se constata aún más el objetivo (o la intencionalidad) de las leyes de copyright de promover el desarrollo de la ciencia y las artes. Por esta razón, "mientras más transformada esté la obra nueva, menos relevancia tendrán otros factores en el análisis incluyendo el uso comercial".

    El segundo factor reglamentario se refiere a la naturaleza del material usado. Las obras creativas gozan de una mayor protección que una descripción fáctica.

    En tercer lugar, la cantidad del material usado se analiza desde el punto de vista del porcentaje que representa sobre el total y en cuanto a si la porción usada es justo la esencia de la obra.

    Por último, el análisis del efecto en el mercado . Bajo este factor se analiza si el efecto del nuevo uso ha repercutido significativamente tanto en mercado actual como en el mercado potencial. También este factor recoge el análisis de si existen licencias u otros mecanismos legales de protección y si la infracción implica la promoción de un producto similar competidor.

    Análisis del uso justo: Repaso de un ejemplo

    Caso: Kelly vs. Arriba Soft. Corp., 1999

    Situación inicial:

    En el caso Kelly vs. Arriba Soft. Corp., 1999, los demandados desarrollaron un motor de búsqueda especializado en encontrar, indexar y mostrar imágenes protegidas de productos comerciales (libros, cuadros, portadas de CD, etc.). Las mismas se mostraban en forma de thumbnails con un formato de baja resolución.

    Análisis de los 4 factores:

    Propósito: el uso, aunque comercial, se consideró transformativo. Es decir, el proyecto fue considerado como un nuevo producto cuya creación proveyó a los usuarios de un nuevo instrumento para ayudar a la indexación y búsqueda de imágenes.
    - Conclusión del análisis del factor: positiva.

    Naturaleza: Punto adverso para los demandados por tratarse de un obra creativa. Como hemos dicho antes, éstas quedan en una posición jerárquica más alta en cuanto a los niveles de protección.
    - Conclusión del análisis del factor: negativa.

    Cantidad: exhaustiva. Desde el punto de vista cuantitativo, este factor jugaba en contra dado que usaban todas las imágenes que encontraban.
    - Conclusión del análisis del factor: negativa.

    Efecto: La corte reconoció que el "deep linking" afectó la visibilidad total de la fuente original, pero consideró que ese daño no era evidencia suficiente sobre el impacto adverso en el mercado potencial. Asimismo, el tribunal encontró que, no solo no hubo un efecto adverso al mercado potencial del dueño de los derechos de reproducción, sino que el servicio podía ayudar positivamente su mercado aumentando, potencialmente, la demanda de las imágenes originales en alta resolución.
    - Conclusión del análisis del factor: positiva.

    Balance: se analizaron positivamente dos factores de cuatro lo cual dio pie a que el caso se llevara a tribunales.

    Decisión: se resolvió que el uso de las imágenes protegidas no constituía una infracción de derechos de autor ya que se enmarcaba dentro de los usos legítimos previstos en el copyright Act de 1976. En otras palabras, se decidió que la indexación de imágenes en Internet, tal como se presentó en este caso, no violaba los derechos de reproducción.

    Otros ejemplos

    Video Pipeline v. Buena Vista Home Entertainment, 1999

    El tribunal consideró que las visualizaciones de extractos de películas o vídeos no era un uso transformativo. De hecho, se estableció un límite legal para la visualización de películas el cual permite 2 minutos de límite máximo de visualización sobre cada hora y media de duración total de la obra.

    UMG Recordings v. MP3.com

    Almacenamiento de archivos digitales. El tribunal rechazó el argumento del uso justo por entender que copiar los registros para facilitar su retransmisión por otros medios no representa una transformación del uso, ni siquiera en el aspecto de "cambio horario" en el que entra, por ejemplo, la grabación para uso exclusivo personal de un programa televisivo para verlo en un tiempo posterior.

    Los Ángeles Times Vs. Free Republic

    Bulletin Board que presentaba textos íntegros de artículos publicados en dos diarios digitales. La idea era estimular a los usuarios de BBS a comentar y criticar los mismos. El tribunal rechazó el alegato de uso justo amparándose en el efecto en el mercado potencial de los diarios de comercializar sus artículos. Es decir, a pesar de que el uso que le dio el acusado a la información no era comercial y de que su propósito se dirigía a fomentar el análisis y la publicación de comentarios críticos, el acusado falló en no poder demostrar la necesidad imperiosa de copiar íntegra y literalmente los artículos para lograr sus objetivos.

    Otros marcos legales: el ejemplo de Alemania

    La corte Regional de Hamburgo recientemente (marzo 27 de 2004) dictó un fallo contra Google por infracción de derechos de autor, basados en la ley de derechos de autor alemana de 1965 en la que, cabe puntualizar, el concepto de usos justos o fair use no existe. La ley alemana prevé un sistema casuista de excepciones desde el cual la sentencia determinó que dentro de dichas excepciones no se contempla la transformación de fotografías o su reproducción en tamaño menor o con menor píxeles.

    Este caso es contrario en su decisión al caso de Kelly v. Arriba Soft Corp, resuelto por las cortes Americanas, en donde se determinó que el empleo de thumbnails de fotografías de terceras personas no constituía una infracción de derechos de autor pues ello se enmarcaba dentro de los usos legítimos previstos en el copyright Act de 1976. Es importante mencionar que la decisión de la Corte de Hamburgo esta pendiente en suplica.

    Conclusión

    El cúmulo de experiencias y decisiones judiciales ha evidenciado que establecer límites totalmente claros sobre qué es y qué no es un uso justo es muy difícil. De hecho, en muchos caso ha sido casi imposible de formular una clara conclusión al respecto. Es por eso que los tribunales se ven obligados a examinar la defensa de la doctrina caso por caso.

    Por otra parte, se ve que Internet no ha causado que los tribunales se vean obligados a desviar significativamente sus decisiones del análisis tradicional basado en la doctrina del uso justo.

    Finalmente, el desafío legal estriba en mantener el equilibrio entre el flujo libre de información y la protección de los derechos exclusivos de reproducción.

    Referencias bibliográficas

    JENNINGS, Cristopher. Fair Use on the Internet. (2002)

    DOLAK, Friiz. Copyright Workshop (2002)

    ENewnessLaw. www.enewnesslaw.com

    Electronic Frontier Foundation www.eff.org

  • Copyright y libertades: el movimiento Copyleft (María Pérez)

    El Copyleft[1] -sin copyright o derecho a copia- se refiere al movimiento espontáneo y descentralizado desde el cuál se cuestiona la regulación en materia de propiedad intelectual y se plantean alternativas a los formatos tradicionales de producción y consumo de cultura.

    Surgido a finales de los años ochenta de las ideas del Software Libre[2], su filosofía se ha extendido a otros ámbitos, como el de la cultura. Se trata de un movimiento plural y diversificado, que no cesa de ganar adeptos y que ha pasado a formar parte del lenguaje de los usuarios de la red.

    Desde los más radicales (como Sánchez Almeida[3] o Richard M. Stallman[4] ) hasta los más prudentes y "social-demócratas" (como Lawrence Lessig[5] ), los partidarios del Copyleft critican la represión del uso de la tecnología e insisten en la necesidad de modificar la propiedad intelectual en este nuevo contexto.

    Buena parte de la doctrina que inspira el copyleft, al menos en su versión más divulgativa y conciliadora, la encontramos en la obra del citado Lawrence Lessig, especialista en ciberderecho y profesor de la Universidad de Stanford. Lessig es autor, entre otros, de "Free Culture. How Big Media Uses Technology and the Law to Lock Down Culture and Control Creativity" [6] (que, retomando la doble significación en inglés, podríamos traducir como "Cultura Libre / Liberen la Cultura. Cómo los grandes medios usan la tecnología y las leyes para encerrar la cultura y controlar la creatividad" y cuya versión en castellano debemos a Antonio Córdoba, de Elástico[7] ).

    1. www.sindominio.net/afe/dos_copyleft
    2. www.fsf.org
    3. http://republicainternet.blogspot.com
    4. www.stallman.org
    5. www.lessig.org
    6. http://free-culture.org/freecontent
    7. www.elastico.net

  • Copyleft (Òscar Martínez)

    Hay vida más allá del copyright restrictivo. A pesar de estos corsarios de la creación ajena, que fomentan la escasez de modo artificial, la era de la abundancia ha llegado al menos al ámbito de la producción intelectual y hay posibilidades reales de estimular la creación, de romper la brecha digital, de compartir el conocimiento, la cultura y el arte, de vivir de las creaciones propias, de replantear la industria, y todo ello sin necesidad de cercenar derechos básicos de la ciudadanía ni de endurecer el código penal, ni de criminalizar la cooperación mutua o penalizar la libre circulación del saber.


    Los beneficiarios de la restricción del derecho de copia tratan de negarlo, de ocultarlo, de criminalizarlo, pero mal que les pese existe todo un ámbito al que denominaremos procomún -recuperando un viejo vocablo castellano que se refiere a aquellos campos cuyo aprovechamiento se realiza de forma comunal-, que ha existido siempre en forma de expresiones de cultura popular y que hoy alcanza todo su apogeo con la cultura digital.

    Con esto se están modificando las reglas del juego que han caracterizado a la distribución de los bienes culturales y artísticos en los dos últimos siglos, basada en las leyes de copyright y de patentes. Pensar que el mismo sistema legal ideado para el mundo físico puede imponerse para un entorno fundamentalmente distinto como el ciberespacio es sin más ilógico. La propiedad intelectual no es una mercancía como cualquier otra, porque implica siempre una comunidad de continuidad histórica, que da sentido y valor a la obra en cuestión, y porque las ideas no están sujetas al principio de escasez que convierte a las cosas en mercancías.

    El modelo del software libre es especialmente revelador: piezas de altísima calidad elaboradas por cerebros conectados por red de los cinco continentes, composición y colaboración en una obra conjunta gracias a un formato infinitamente flexible, etc. El software libre, y todos los ejemplos de cooperación sin mando que podamos imaginar, serían imposibles de hecho y de derecho si triunfasen los modelos propietarios en todos los territorios creativos y existenciales.

    Desde una perspectiva global e histórica seriamos realmente poco consecuentes con los derechos humanos digitales que no son otra cosa que la extensión natural de una faceta tecnológica en este siglo XXI plagado de crisis y paradigmas caducos.

    Disminuir la brecha digital en el seno de las sociedades postindustriales y del resto de países será determinante para que los habitantes de este mundo puedan vivir mejor, poner obstáculos legales puede ser síntoma de una miopía conceptual subyugada a los valores predominantes, orquestados por el mercado y la egolatría, pues sería terriblemente cínico obviar que el poder comunicar sin orbitar sobre el dinero puede ser una alternativa real para aquellas sociedades o colectivos sin recursos económicos. Como recuerda aquella frase latina: contra facta non valent argumenta (contra los hechos no tienen fuerza los argumentos) .

  • Políticas e-culturales (Santi Martínez i Illa)

    Vaya por delante que cada vez que echamos mano del prefijo mágico "e" para formular algún tipo de definición o concepto, pisamos la ralla del fácil nominalismo, pero también es cierto que dicha fórmula mágica nos permite solucionar la papeleta, ni que sea de forma provisional y transitoria, aunque sea a costa de encadenar un sinfín de neologismos de dudosa longevidad.

    Esta previa viene al caso ya que para hablar de políticas e-culturales, no se puede sortear la referencia a un neologismo previo como e-cultura que también bebe de las mismas fuentes semánticas. Sin pretender aquí sentar criterio, y a falta de la correspondiente inscripción en los registros académicos, se podría acordar que este concepto se refiere a todos los procesos culturales que se desarrollan en alguno de sus estadios a través de la red, en parte o en su totalidad.

    Visto esto, referirse a la dimensión cultural de las nuevas tecnologías es casi más que una obviedad, una tautología. En nuestro entorno inmediato, qué procesos culturales no se desarrollan en algún de sus estadios a través del medio digital y electrónico, ni que sea en los aspectos más periféricos del proceso. Ahora, y cada vez más, la cultura tendrá un elevado componente de e-cultura, con todas las implicaciones y consecuencias que ello supone. Al hilo de este ensayo de definición, resultaría muy conveniente evitar una identificación entre e-cultura y estrategias de uso, difusión y presencia en Internet por parte de las organizaciones culturales, una identificación que todavía está al uso y que resulta sin lugar a dudas limitada.

    Por tanto no se trataría tanto de poner un acento "e" en las políticas culturales, digamos "convencionales", como de incorporar las oportunidades y de afrontar los retos que el nuevo paradigma tecnológico supone para el desarrollo cultural de las colectividades. La proliferación de las TIC pone encima de la mesa nuevos elementos de debate sobre aspectos que se sitúan en el centro de la definición de las políticas culturales contemporáneas, como son el acceso a la cultura y a la participación cultural de la ciudadanía, los derechos culturales o la relación entre cultura, economía y sociedad. Si cabe hablar de políticas e-culturales es por la necesidad de dar una respuesta desde la intervención cultural a esos nuevos retos y oportunidades relacionados con el desarrollo de Internet, empezando por el propio acceso a Internet.

    Es así que el debate sobre la fractura digital no puede quedar de ninguna manera al margen de la definición de las políticas culturales; la fractura digital es fractura social, pero también ¿y quizás ante todo- fractura cultural. Puesto que Internet supone una nueva y revolucionaria fórmula de acceso a la cultura y de apropiación de contenidos culturales, las políticas e-culturales tienen un largo camino por recorrer.

  •   ARTÍCULOS    
  • Cultura digital, patrimonio y participación: el museo virtual de lo cotidiano

    2004 - Jorge R. Molteni y Equipo CePEI 

  • Decálogo para aquellos que quieran escribir sobre cultura digital

    2004 - David Casacuberta 

  • e-Cultura: Otra manera de participar en la Cultura de la ciudad

    2004 - Vanesa Freixa 

  • El arte digital: un nuevo desafío del milenio

    2004 - Carmen Miranda Levy 

  • Introducción al arte digital

    2004 - Pau Alsina 

  • La cultura digital se predica de muchas formas

    2004 - David Casacuberta 

  • TIC y gestión de la cultura: ¿Políticas e-culturales?

    2004 - Santi Martínez Illa 

  •   RECURSOS CULTURALES    
  • (flo) d ärt - P谩gina del artivista Mark Cooley 

  • ARCADE - Proyecto dirigido a la cultura y el desarrollo en Europa 

  • ARS Electronica 

  • Art + Com 

  • Ciberpunk - Blog museo del  grupo ciberpunk español (1989-2006) 

  • Cultura Online - Iniciativa del Departmento de Cultura, Medios y Deportes del Reino Unido 

  • DerivArt - Art, Technology and Finance 

  • Heath Bunting - Uno de los protagonistas del artivismo 

  • Interzona - Espacio de links de net.art y activismo de Laura Baigorri 

  • MARCEL LECRAM 

  • Nettime 

  • Public Knowledge - Grupo que trabaja para defender los derechos en la cultura digital 

  • The Hacktivist - Hacktivism & Technopolitics 

  • Wiki